Un Beso Empolvao
¡Ay Virgen! Parece mentira. Mientras miraba a lo lejos por la ventana de mi cuarto, escuchaba una bomba bien sabrosa. De momento como que me entró un qué sé yo qué. Y me imaginé a un negro bien chévere. Es que a la verdad cuando uno se pasea dentro de un baile y ve toda esa algarabía, es a macho que huele. El culito sabrosón. Recuerdo la clase de álgebra cuando estaba en la High. Tremenda álgebra que tenía aquél maestro cuando se viraba a copiar en la pizarra. Lo único que se me venía, en la mente, era un sube y baja. Así mismo cuando me imaginé sendo baile e´ bomba, fundilleando de Mayagüez a Fajardo. Tales pensamientos uno trata de conservarlos siempre. Pero el palmoteo de la sandunga va en crescendo. Y cuando ya la cosa se pone visorioca, a cruzar piernas. Yo me inclino a la libertad. Somos cuerpo. El cuerpo recibe y transmite todo. La cajita que aguanta la sorpresa. Y aunque mis bembas solitarias se pinten de rojo, reclaman ´´Del polvo vinimos y al polvo es que vamos´´.
Etiquetas: Un Beso Empolvao


0 Comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]
<< Página Principal